Jorge Barrientos
El diputado local de Morena, Julio Miguel Huerta Gómez, se pronunció a favor de la evaluación del desempeño de los servidores públicos emanados de su partido, al señalar que el proceso fue enviado en tiempo y forma para su análisis y aplicación, con el objetivo de fortalecer la rendición de cuentas y la transparencia.
El legislador consideró que este ejercicio no debe limitarse únicamente a los presidentes municipales, sino que debe ampliarse a todos los servidores públicos de Morena, ya que todos fueron electos democráticamente y, por tanto, están obligados a rendir cuentas reales a la ciudadanía.
“Yo estaría de acuerdo en que no únicamente fueran los presidentes municipales, sino que se evalúe a todos los servidores públicos que manda Morena. Todos tenemos un origen democrático y, por supuesto, tenemos que rendir cuentas”, afirmó Huerta Gómez.
Añadió que los funcionarios deben someterse a un proceso de evaluación con reglas claras y criterios definidos por el partido, a fin de medir su desempeño, el cumplimiento de compromisos y la atención a las necesidades de la población.
En Puebla, Morena ha iniciado un proceso de evaluación interna a más de 50 alcaldes y alcaldesas, el cual se basa en un decálogo de principios alineados con los valores de la Cuarta Transformación. Entre los aspectos que se revisan se encuentran la prestación de servicios públicos, el manejo transparente de los recursos, la cercanía con la ciudadanía y el cumplimiento de promesas de campaña.
De acuerdo con la dirigencia estatal del partido, estas evaluaciones se realizan de manera individual y no buscan generar sanciones automáticas; sin embargo, los resultados podrían derivar en observaciones internas y, en casos específicos, en la intervención de los órganos de justicia partidaria.
Huerta Gómez subrayó que este tipo de ejercicios fortalecen al movimiento y contribuyen a que los gobiernos de Morena mantengan la confianza ciudadana, al demostrar que sus representantes están dispuestos a ser supervisados y evaluados.
Finalmente, reiteró que la evaluación no debe verse como un castigo, sino como una herramienta para mejorar el desempeño gubernamental y garantizar que los principios del movimiento se reflejen en acciones concretas en beneficio de la sociedad.